Antes de seguir con los años 90 de Jean Michel Jarre, voy a poner esta entrada para que haga un poco de “brecha”. Tal y como comenté se dice que este concierto fue cancelado por que el barco que tenía el material se hundió (tal y como veremos en las próximas entradas cuando ponga el Making Off Steamrollerfly, incluido en el DVD de Oxygene in Moscow).

 

Como bien expliqué, esto es mentira. La realidad fue que, a parte de problemas de financiación, hubo un sector de gente que vamos a llamarlo “envidiosa” que no quería que alguien de naturaleza No Mexicana no se le permitiese tocar en un lugar que para ellos era sagrado. Debido a todo esto, las autoridades no le permitieron a Jarre dar el concierto con sus luego supuestas consecuencias de pago a proveedores o lo que sea.

 

El amigo mexicano Javier Leal “MR ROBOTO” rescató una documentación que habla acerca de esto.

 

¡Saludos! ¡Espero que os guste! Guiño

 

Fuente: http://www.jeanmicheljarre.es/foro/index.php?topic=127.msg1637#msg1637

 

¿Por qué se canceló el concierto del eclipse en 1991?

¿Alguien sabe si lo que apunta el siguiente texto es verdad?

¿Alguien sabe algo más sobre esto?


A principios de junio de 1991: organizadores y
patrocinadores coinciden que el concierto para el eclipse no es rentable, “es un
evento único de costos elevadí­simos”. Hemos ido bajando hasta los propios
costos de producción del maestro Jarre. Ojalá  podamos salir tablas, ya
que algunas instituciones se han retirado. Esperamos recapaciten. Las
instituciones que continuaron con el proyecto son: Bancomer, SECTUR,
CONACULTA y Aeroméxico.
Existieron innumerables problemas como tal vez ya sabes.
Hubo mucha incertidumbre de los organizadores que solo fueron apaciguados
por la presencia logí­stica del Estado de México. El entonces Director
del INAH dijo: “en términos de finanzas para el evento, habí­a de
invertir mucho dinero y no resultaba autofinanciable”. Hubo impedimentos de
carácter material y técnico .
Hubo una descomunal grilla envidiosa y cobarde por parte de
músicos mexicanos que vieron la presencia de Jarre como “el nuevo
conquistador” : Daniel Tuchman, Antonio Zepeda, Federico Álvarez del Toro,
Jorge Reyes, entre otros muchos, que decí­an que “como era posible que un
hombre blanco-francés estuviera en un lugar tan mexicano” ,“como era
posible que las autoridades contrataran a Jarre para un espectáculo que
debe ser multimillonario y a él se le esta pagando una muy grande suma
por tocar, siendo que nosotros somos mejores, somos mexicanos y seria un
evento mas barato”(lo que no supieron esas gentes es que a Jarre no lo
contrataron, él se presento a la embajada de México en Francia en
octubre de 1990 para proponer el proyecto México-Teotihuacan que finalmente
fue aceptado por las autoridades; aparte de que Jarre habí­a propuesto
tocar sin el cobrar un centavo, y si se le pagaba, se le darí­a un monto
menor al de un músico regular que se presenta en el Palacio de los
Deportes). “Va a ser una violación a nuestra mexicaneidad por tocar en
un lugar sagrado para nosotros los mexicanos”; y una sarta de
estupideces mas que no vale la pena recordar. Pero si en un principio sería
envidia era porque a ellos no se les abrí­a espacios para tocar, habí­an
pedido el templo mayor y el centro escultórico de la universidad pero les
fue denegado, pero eso no fue culpa de Jarre y el por ello de la
cobardí­a, porque era mas fácil echarle mierda al músico francés que al
entonces gobierno autoritario y ladrón. Los únicos músicos mexicanos que
tocarí­an con Jarre en Teotihuacan seria el grupo La Tribu, que vieron el
proyecto como una creación, algo sano.
Martes 25 de Junio de 1991:

El Lunes 24, Jarre cancela su concierto para el eclipse por falta de seguridad y problemas de producción.
Yo me pregunto hasta ahora “¿el motivo de la cancelación fue de í­ndole
técnica?” ya que si es así­, entonces “¿como funciona en Europa el apoyo
técnico?” Xavier Bellenger dijo: “existieron serios problemas técnicos”.
Tras la cancelación existió mucha confusión por parte de
las autoridades mexicanas: subsecretario del Estado de México: “el
concierto era totalmente seguro, personalmente hablé con Jarre y me dijo que
esa no era su preocupación” .¿Entonces por qué los motivos supuestos de
falta de seguridad? Por parte del equipo francés hubo mucha falta de
información, en especial en lo referente con los aparatos, lo que provoco
una perdida de 200,000 dólares.
El DDF (Departamento del Distrito Federal) se retiró de las
negociaciones, lo que obligo a los organizadores a reducir costos de
producción y buscar otros patrocinios de empresas e instituciones. Por
ejemplo, en cuanto a las contribuciones (en miles de dólares): Aeroméxico
350; SECTUR, TELMEX, SILOG, 200 cada uno; Hotel Campestre 75; Mercedes
Benz y Hermes Corporativo, 120 en total; Club MED y FONATUR, 48;
Stouffer 36; nueve empresarios, entre ellos Miguel Alemán, Antonio Araiza y
James Dubin, 50 millones de pesos cada uno. Y en cuanto a los apoyos:
una cervecerí­a (creo yo Corona), varias empresas, CONACULTA, Estado de
México y Coca Cola. Este ultimo, aparte de su apoyo en especie como ropa
para la gente de la producción, todo el butaquerio, edecanes y venta de
la soda dentro de la zona hizo una aportación de 100.000.000 de pesos.
En cuanto a Jarre: el tocarí­a gratis y estaba en veremos un acuerdo por
la comercialización del video ya que el comité organizador mexicano no
apoyarí­a nada que no le beneficiara, en palabras de Garcí­a Moll,
presidente del comité mexicano “quitamos todo el apoyo financiero que
tuviera que ver con la producción de un video, como por ejemplo los gastos de
iluminación” , (como de costumbre los mexicanos no creamos ni dejamos
crear, creo yo que siendo una idea de Jarre, él puso mucho de su dinero
para el evento, y sin cobrar, lo menos era comercializar su obra como le
viniera en gana, desafortunadamente a todo le queremos sacar provecho,
como ahora, hasta alimentos y medicinas).
El martes 18 de junio Jarre enví­o a su abogado exigiendo
para el otro dí­a el pago de medio millón de dólares para el pago a
proveedores franceses, si no se cumplí­a se cancelarí­a sin previo aviso. Los
organizadores le dijeron al abogado que esa era una suma que nadie
podrí­a cumplir; pero para evitar problemas y enviar una suma, el comité
mexicano decidió agarrar dinero de los boletos ya vendidos (también
participarí­an proveedores norteamericanos y en ultimo y con dificultad,
mexicanos). Los gastos a los proveedores franceses eran excesivos, aquí­ se
tenia que pagar impuestos gastos (luz, salarios de gente de las
diferentes instituciones como del Edo. de Méx. INAH, etc.; liquidación, arreglo
de la zona arqueológica después del concierto, etc.
El viernes 22 de junio, el comité mexicano del proyecto
envió 100.000 dólares y el lunes 24 de junio Jarre confirmo el envió (creo
yo que esto si fue tener muy poca madre, ya que si el maestro se espero
a cancelar hasta que en México le enviaran el dinero para pagarle a los
proveedores franceses y que los demás se amuelen, no creo que eso fuera
ético, o solo por qué eran sus paisanos).
Arnaud de la Villesbrune, él mismo nunca entendió el por
qué de la cancelación, él siendo la contraparte operativa del comité
mexicano, desmentí­a la falta de profesionalismo, en especial de la gente
del INAH. Arnaud, después de la cancelación llamo para asegurar que no
sabia el por qué, y para felicitar la gente que trabajo para que el
proyecto viera la luz, dijo que era gente a la altura de los mejores.
En cuanto a las perdidas mexicanas el INAH fue el mayor
perdedor, fueron en dinero, trabajo, logí­stica y de proyectos. El dinero
del evento serí­a para hacer un Museo de la Pintura, reestructuración del
museo de sitio, reestructuración del jardí­n botánico y un auditorio; y
becas a músicos mexicanos.  Se contrato al Coro y Orquesta del Edo. de
Méx., La Tribu fabrico 250 instrumentos para Jarre que no se le
pagaron, se tenia ya a la gente de la pirotecnia; se habí­a ya gastado en la
promoción del evento a nivel nacional e internacional, ya se tenia en el
sitio a la gente que colaborarí­a con Jarre: un grupo de músicos
indí­genas, los huicholes que solo “bajan” en ocasiones muy especiales, etc.
Se habí­an ya movido 5.000 elementos de seguridad privada
para la zona del concierto, mas de 6.000 efectivos de diversas
corporaciones policí­acas: Policí­a de Caminos, Seguridad del Estado de México,
Seguridad del INAH, la Cruz Roja, el cuerpo de bomberos; y una gran
logí­stica del pueblo de San Juan Teotihuacan, ya que la cancelación fue
apenas a quince dí­as del concierto.
Fueron cinco meses de trabajo perdido por parte del equipo
mexicano, aparte de una perdida de mas de 200,000 dólares y gastos en
especie como hospedaje al equipo francés en el hotel Stouffer,
conferencias telefónicas, transportación aérea, salario a empleados.
Garcí­a Moll, para desmentir las supuestas razones de Jarre,
ante los medios, él se comunico con Jarre para aclarar lo que en verdad
paso, y Jarre nunca quiso tomar la llamada. Así­ Garcí­a Moll le demostró
a los medios de comunicación presentes que todo era falso. De hecho
Jarre nunca, pero nunca cancelo el concierto, solo fue una noticia
difundida por la oficina de prensa de Jarre, que al no desmentirla, se dio
como un hecho. Para los organizadores mexicanos, el hecho de que Jarre
nunca dio un anuncio para México y en Francia, fue porque nunca quiso
tomar la responsabilidad del lo supuestamente sucedido. “Fue una decisión
unilateral de Jarre”.
(Información recopilada por Alfredo Pérez sobre el frustrado concierto
para el eclipse en 1991).